
Es tan fácil decir o pensar que uno puede gobernar sus
emociones, sin embargo en la práctica no es tan sencillo, uno puede decir: yo
soy como quiero ser y nada ni nadie me cambiara, la mentira más grande del
mundo, porque puedes estar con la felicidad o la tranquilidad que deseas y
basta con que algo o alguien exterior a ti haga, diga o sienta algo diferente a
tus deseos personales, para que entonces tus emociones cambien, tu estado de ánimo se deforme y tu forma de ver la vida sea diferente.
Suena patético verdad?, sin embargo no me digas que no te ha
pasado en alguna ocasión; cada día uno trata de vivir de acuerdo a lo que uno
cree y a lo que el Corazón anhela, y a cada momento deseamos sentir esa
felicidad y gozo tan anhelado, claro que no podemos pasar por alto que vivimos
en un mundo imperfecto y que por lo tanto todos los que habitamos en el somos
imperfectos, solo que a veces quisiera no tener que aceptar el hecho de que así
es y así será, y que no importa lo que haga, diga o piense las cosas no cambiaran.
Mi Corazón es débil y mi mente aún más porque mi Corazón cede
a mis deseos y mi mente se rinde ante él, y vivo en una lucha constante en la
que nadie gana y a veces todos perdemos, claro que como dicen por ahí la
esperanza muere al último , y como yo, aun deseo seguir viviendo, seguir
tratando y sobre todo seguir sonando, seguiré esperando, porque sé que el día
que deje de sonar ese día moriré y quien desea la muerte, al menos yo no.
Y, como yo deseo llenar mi vida, aunque sea de destellos de
felicidad, tengo que aceptar el hecho de que soy emoción, estoy hecha de ellas
y vivo para ellas, no importando si son emociones positivas o negativas, esa
soy yo y debo aceptarlo para seguir en la lucha diaria de ser feliz por y a
pesar de ellas.

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